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EL CULO ¿NACE O SE HACE?
En la interacción genes ambiente, la evolución y variabilidad de un ejemplar, esta sujeta a los márgenes acotados por los genes, aflorando únicamente los caracteres latentes determinados por la herencia. Es decir, el ambiente influye notablemente en la evolución o desarrollo de un ejemplar. Pero únicamente lo hace dentro de lo permitido por su potencial genético. Por lo tanto, un kampestre, con una buena dieta y unos ejercicios adecuados; mejorará relieve, endurecerá glúteos y posiblemente reducirá alforjas. Pero nunca se convertirá en un pera o en un melón. Como pequeño apunte y sin ánimos de generalizar, quiero hacer mención de varios casos que conozco de madres e hijas, criadas por supuesto, en distintas épocas, con diferentes ambientes, alimentación y costumbres, ostentando dos espléndidos culos, idénticos, salvo ligeras variaciones achacables a la edad.
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